
DIRECCIÓN/Cuestionan la gestión del alcalde Pablo Rodríguez y su grupo de gobierno y aseguran que el gasto en fiestas se habría quintuplicado en apenas tres años
Según fuentes consultadas por El Hierro Bimbache.es, el alcalde de La Frontera, Pablo Rodríguez Ceja, y su equipo de gobierno podrían pasar a la historia política del municipio por el importante incremento del presupuesto destinado a las fiestas.
El actual grupo de gobierno tomó posesión hace algo más de tres años, el Ayuntamiento de La Frontera disponía de alrededor de 120.000 euros destinados a las fiestas, mientras que en la actualidad la cifra habría aumentado hasta superar los 600.000 euros.
Un incremento que, según estas fuentes, todavía podría no ser definitivo, ya que aseguran que al cierre de las cuentas podrían aparecer nuevas necesidades de financiación y recurrirse nuevamente a reconocimientos de crédito para hacer frente a gastos pendientes.
Fiestas frente a servicios públicos?
Esto va más allá del gasto festivo y pone el foco en lo que consideran una falta de atención a determinadas infraestructuras y servicios prioritarios para los vecinos de La Frontera.
Entre los ejemplos citados se encuentran las piscinas de Cascada de Mar, que, según denuncian, han permanecido cerradas durante el mes de agosto, privando a los vecinos de unas instalaciones especialmente demandadas durante el verano.
A ello se suma la situación de La Maceta, cuyas obras y el retraso en la puesta en funcionamiento de las instalaciones han generado numerosas críticas entre los vecinos de la isla.
También cuestionan el estado de algunas calles del municipio y denuncian deficiencias en la limpieza y mantenimiento de determinadas zonas, mientras las principales vías reciben una atención especial coincidiendo con las fiestas, existen otros puntos del municipio donde la vegetación crece en cunetas y espacios públicos sin el mantenimiento que, a juicio de los ciudadanos de La Frontera deberían recibir.
Un modelo de gobierno cuestionado
El debate planteado no se limita, por tanto, a cuánto dinero se destina a las fiestas, sino a cuáles deberían ser las prioridades de un Ayuntamiento.
La pregunta que queda sobre la mesa es si el incremento del gasto festivo resulta compatible con las necesidades pendientes en instalaciones deportivas, espacios públicos, mantenimiento urbano y servicios municipales.
Para los críticos con la gestión del actual gobierno municipal, formado por la Agrupación Herreña Independiente y CC, Pablo Rodríguez Ceja habría convertido las fiestas en uno de los principales escaparates de su gestión política, mientras otras cuestiones de carácter estructural continúan pendientes y en lamentable estado.
“Mientras las fiestas parecen no tener límite de gasto, las prioridades del municipio siguen esperando”.
El debate, más allá de las fiestas, queda abierto: ¿debe un municipio aumentar de forma tan significativa y grotesca su gasto festivo mientras mantiene pendientes instalaciones y servicios que los vecinos consideran prioritarios?
No cabe dudas, este alcalde le encanta un micrófono.